La cebolla caramelizada se ha puesto de moda desde hace unos años con el auge de los gastrobares (bares de tapas con una decoración moderna y una presentación de platos muy cuidada, al estilo de los grandes restaurantes). Se suele usar para acompañar quesos de sabor fuerte (rulo de cabra, brie) y/o morcilla. Es muy fácil hacerla, lo único necesario es el tiempo y un poco de paciencia. Bueno, y las cebollas, claro.

Tiempo de preparación: 90 minutos
Dificultad: Baja


Ingredientes:

1 kg de cebollas
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de sal
Medio vaso de vino dulce

Elaboración:

Cortamos la cebolla en juliana muy fina, ponemos en una sartén con el aceite a fuego muy lento, sazonamos (con esto conseguimos que la cebolla sude y suelte su propio agua y su propio azúcar) y tapamos la sartén. Dejamos cocer durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando. A mitad de la cocción agregamos el vino dulce (si es blanco mucho mejor) y cocinamos durante 15 o 20 minutos más a fuego muy lento. Veremos como poco a poco va obteniendo un color dorado casi transparente. En el momento de que consigamos esto apagamos el fuego y dejamos enfriar.
Sugerencia: Podemos usar cualquier tipo de cebollas ya sean rojas (quedarían más oscuras, color vino tinto, y por lo tanto más decorativas), dulces (caramelizan antes), etc. 
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