Perdona mi gran atrevimiento
pero es que ya no pude más.
Tu imagen esta en mi pensamiento
y yo necesitaba encontrar paz.

La paz la encontrare ahora…
después de mi confesión;
Confesión que mi alma implora
e intenta tocar tu corazón.

Quizás no me conoces
tanto como yo quisiera.
Ojalá y un día goces
de mi amistad que es sincera.

Te conozco muy poco
pero eso es suficiente
para que me vuelva loco
cuando te veo de frente.

Me hace falta tu presencia,
necesito ver tus ojos
que reflejan inocencia
y a la par son tan hermosos.

Necesito tu voz escuchar,
que es música para mis oídos.
Cualquier frase es un cantar
saliendo de tus labios lindos.

Tu figura es exquisita,
tu aroma es inconfundible.
Eres bella señorita
que no mirarte es imposible.

No verte por no caer
en garras del bello amor
que nos hace padecer
y con tu aprecio es mejor.

Era secreta mi confesión,
sólo tú y yo la sabremos.
Me tienes preso de pasión,
dueña de mis pensamientos.

¿Por qué si eres tan hermosa
siento miedo al confesarte
que te quiero mi preciosa
y que muero por amarte?

Jose, a secas