Hoy he descubierto que los diccionarios mienten, con alevosía, con crueldad. He buscado el término “traición” en el diccionario y cuál ha sido mi sorpresa al comprobar su definición: “violación de la fidelidad o lealtad que se debe”.

¿Sólo es traición lo que se debe? ¿Y qué hay de lo que uno espera? Qué injusta es la RAE con los sentimientos ajenos, qué mezquina con las reglas.

Si no hay pacto, no hay engaño, no hay traición, porque no me debes nada. Si te digo “haz lo que quieras” entonces puedes pisarme, taparme la boca y arrancarme los sueños impunemente. Eres tan libre que sin límites te vuelves osada. Sientes que no has hecho nada malo porque le has sido fiel a un diccionario pero, ¿por qué no has sido leal a todo lo que me callo, a todo lo que prometiste?.

Diga lo que diga el diccionario, hoy me siento doblemente traicionado…

Jose, a secas