Aún recuerdo a la madre de mi amigo Andrés cuando llegaba de trabajar de “la fábrica de naranjas”, como la conocíamos los del barrio, con su uniforme blanco, pantalón, camisola, delantal y gorro, con ese particular olor a naranjas amargas.

Hoy, más de 20 años después, CONSESA (Conservas de Sevilla S.A.) es un solar abandonado potencialmente peligroso, usado como basurero, como hogar de indigentes, como escondite de drogadictos, etc.

Consesa

Está en el barrio de Los Pajaritos, un barrio humilde y de “currantes” de los de toda la vida, aún le pese a algunos que pretenden colocarle la losa de barrio tercermundista. Si lo ha sido en algún momento es porque los políticos lo han olvidado de sus planes, de sus pactos y por supuesto porque hubo una época en la que sólo venía “morralla” a vivir a la zona.

Ahora es un barrio con gente joven, con un futuro y al que por fin el ayuntamiento ha escuchado la voces que pedían a gritos iniciativas que lo levantaran.

Tras muchísimos rumores que durante años crearon falsas esperanzas a sus habitantes por fin van a “tirarlo” para construir nuevas viviendas (las obras comienzan el próximo año 2009) y van a convertir la “fabrica de naranjas” en un centro cívico en el que se podrá disfrutar de una biblioteca, salas de talleres y un gran salón de actos, además de aparcamientos y zona de esparcimiento y ocio, todo ello situado en una superficie de 3.249 m2.

Ya era hora. Y todo gracias a la propuesta Solidaridad con Tres Barrios, que fue una de las más votadas en los anteriores Presupuestos Participativos del Distrito Amate.