Un sacerdote quiere tatuar a los gays para “advertir del peligro que suponen”

No lo digo yo, es el titular de una noticia que me ha provocado una cierta acidez en el estomago y ha hecho, más si cabe, que odie a todos y cada uno de los hijos de puta (la madre debió de ser una gran santa pero ellos…) que se hacen llamar “padres”, “curas” o “sacerdotes”… qué curioso… “sa-CERDO-tes”…

Quien ha tenido esta brillande explosión de lucidez ha sido el capellan de la Bolsa de Londres, un tío llamado Muller, y que según lo que ha escrito en su blog y del que me niego a poner su dirección para no hacer propaganda a un desgraciado, “debería advertirse sobre el peligro de los gays, de la misma manera que se hace actualmente con las cajetillas de tabaco“. Y tan a gusto que se ha quedado el muy cabrón.

Es paradojico que tanto ellos como los que defienden a la iglesia censuren, condenen e insulten a los homosexuales, cuando es en la iglesia donde mas homosexuales hay. Por esa regla de tres también se les debería tatuar a ellos, ¿no?

Ser gay o lesbiana no es malo, es una opción y como tal hay que respetarla o, ¿acaso ser católico no es una opción?.

Para mi todas y cada una de las religiones existentes en el mundo son sectas, principalmente la religión católica, la mayor secta del mundo. A ellos si que habría que exterminarlos de una vez pues llevan siglos matando gente poniendo a (su) Dios como excusa, violando, cometiendo delitos de pederastia, robando, eso sí, legalmente (pretender cobrar un porcentaje de nuestras declaraciones de la renta o pedir limosna para “los pobres” cuando ellos están rodeados de riquezas por todas partes, por poner algún ejemplo).

Dejémonos de gilipolleces porque puestos así podríamos lobotomizarlos o provocarles un coma inducido a perpetuidad… pero a los eclesiásticos, ¡cagúentó!

Parece que para ellos no existe eso de “Vive y deja vivir“. Menudos cuervos de sotana.

¡Que les den por el culo! (Nunca mejor dicho XD )