Acaba de empezar una nueva edición del reality show por antonomasia en España.

Reconozco que vi la primera edición, en la que aparecieron Ismael, Anya, Iván, Koldo o Silvia, entre otros. Fue una experiencia televisiva en todos los aspectos pero desde la segunda temporada ha sido una fábrica de frikis que han saturado los programas basura de Telecinco y las portadas de revista sin merecimiento alguno.

Y encima está Mercedes Milá, una grandísima periodista a la que he admirado siempre pero que ahora va de diva. No entiendo como alguien de su categoría, con su carisma, ha aceptado seguir con el programa y no centrarse en lo que a ella le va: la polémica pura y dura al estilo de “Un diario de…”.

Y una cosa os aviso: este año va a ser un circo con todas las letras y os explico. Han entrado de momento tres concursantes, un chico y dos chicas. Una de ellas es de baja estatura, desconozco si por enanismo o es cosa de familia pero la pobre chica, en 30 minutos que lleva dentro de la casa, ya ha sido objeto de alguna que otra burla y de dos “chistes” sobre su estatura… algo denigrante y vergonzoso.

La otra chica es la típica guapa tonta. Pobrecilla…

Él es el típico graciosillo echáo pa’lante que va de guay por la vida. Es como Jim Carrey pero sin gracia…

Y no acabará ahí la cosa… por desgracia.

Esperemos que termine pronto porque si no vendo el televisor. Total, pa’ lo que hay que ver…