Mañana me voy un par de días a la playa, sólo, sin nadie que me moleste, para intentar salir de la rutina de estas malditas vacaciones en las que no tengo otra opción que encerrarme en casa.

A ver si así me despejo la mente y me ayuda a decidir sobre qué hacer de aquí a unos días.

Mi destino: Isla Canela, en Ayamonte. Un sitio perfecto, sin aglomeraciones.

Nos vemos a la vuelta.