Nuestro idioma se caracteriza por su riqueza gramatical. Muchas veces una sola palabra expresa muchas situaciones y sentimientos. Como ejemplo, os detallaré las múltiples connotaciones del vocablo “MIERDA”.

Distancia muy larga: “Queda en la mierda”
Sentido de orientación : “Me fui hasta la última mierda”
Valor dietético: “Coma mierda”
Adjetivo calificativo : “Eres una mierda”
Formación del carácter : “No sea mierda”
Escepticismo : “No te creo ni mierda”
Ignorancia : “No sabes una mierda”
Venganza : “Volvámoslo mierda”
Accidente: “Quedé hecho mierda”
Efecto visual : “No se ve ni mierda”
Sentido del olfato: “Huele a mierda”
Especulación : “¿Y esa mierda que es?”
Escasez : “No hay ni mierda”
Velocidad : “Va a toda mierda”
Tacañear: “No regala ni mierda”
Mentiroso : “Habla pura mierda”
Carácter : “El tipo es una mierda”
Difícil asunto: “Se formó una mierda”
Economía : “Estoy comiendo mierda”
Desplazamiento: “Voló a la mierda”
Despecho: “Vete a la mierda”
Mecánica : “Esta mierda no funciona”
Sentido del gusto : “Sabe a mierda”
Situación anímica : “Estoy en la mierda”

Si te gustó el curso, habla de ello a tus amigos y si no te gustó… ¡A la mierda!