Estaba leyendo la prensa digital y vi un dato que me hizo buscar otros articulos sobre la violencia de genero y he encontrado este texto de RorPieTh^ que os copipastéo a continuación:

Encendemos la televisión, leemos los periódicos y ahí está la noticia, esa terrible aberración que de tanto repetirse ya forma parte de lo cotidiano y llega a hacer que acabemos aceptándolo, que veamos algo tan horrible con indiferencia. ¿Cómo puede ser?

Me horrorizo sólo de pensar que mientras escribo estas líneas una mujer, e incluso quizá un hombre están siendo maltratados por aquel que se supone debe amarla y respetarla por siempre. ¿Cómo podemos conciliar el sueño con esta realidad llamando a nuestra puerta cada día en la prensa? Sentados en nuestra silla delante del ordenador nos contestamos engañando a nuestra conciencia con el siempre recurrido “a los míos no les pasa” ignorando que seguramente sí que le esté pasando a alguien a muy poca distancia de nuestra burbuja.

¡Es hora de decir NO!

Es hora de reaccionar, es hora de que todos los que plasmamos nuestros pensamientos en la red digamos BASTA YA el mismo día. Quizá haciéndolo todos a la vez se nos oiga más, quizá podamos ayudar así a concienciar un poco a la sociedad. Sea lo que sea lo que no podemos hacer es quedarnos callado ante estos crímenes.

Por ellas y por ellos, por todas esas mujeres y esos hombres que sufren los latigazos de la violencia de género y no tienen fuerzas para levantar su voz levantemos nosotros la nuestra. Quiero convocar para el próximo 9 de Abril el día de los Blogers Contra la Violencia de Género. Os invito a todos los que leáis esto a extender la convocatoria, a hacer este llamamiento vuestro y colaborar para que el próximo 9 de Abril toda la blogosfera grite al unísono NO y dedique la entrada de ese día a concienciar a sus lectores sobre este problema.

No podemos seguir mirando hacia otro lado.

Se que esa fecha del 9 de Abril queda demasiado lejos, que ya a pasado, y que la campaña promovida por Rorpieth funcionó bastante bien, pero no por ello debemos dejar de luchar contra algo que nos hace daño a todos, hombres y mujeres, víctimas o testigos, y que se ha convertido en el cáncer de la sociedad.